Clemente Barahona, también conocido como el Profesor Barahona está
licenciado en filología española, y diplomado en Filología Inglesa y Francesa:
Trabaja de profesor en el colegio Ave María de Valladolid, dando clase en
Secundaria y Bachillerato de Lengua y Literatura española y de Latín. Trabaja
en los medios de comunicación en El Picaporte” junto a Javier Pérez de Andrés. Durante 7 años, crítico literario
en el Norte de Castilla y columnista del Diario Crítico.
¿Por qué te interesaste en el Empecinado?
En primer
lugar porque es un personaje bastante desconocido o mal conocido. Le hemos puesto la etiqueta de guerrillero y nada más.
Además es uno de los nuestros, de Castilla y León. Nació y vivió en Castrillo
del Duero. Un campesino honrado y un amante de su patria.
¿Cuál es tu opinión sobre el Empecinado?
Un hombre
valiente, gran estratega y un liberal convencido. Creo que no se le ha hecho
justicia. Su papel en la Guerra de Independencia fue decisivo. La guerra de
guerrillas fue un invento de este hombre. Era un hombre íntegro que se supo
enfrentar a un rey nefasto y le costó por ello la vida. Un militar que ganó los
máximos honores por su valentía y liderazgo. Muy querido por sus soldados.
Llegó incluso a ser gobernador militar de Zamora. Amante de la Constitución y
de un nuevo régimen. Se sintió, como muchos españoles de su época, traicionado
por Fernando VII.
Nunca aceptó
ni consintió que España estuviera dominada por los franceses. Los invasores le
temían.
¿Qué piensas de Fernando VII?
Fernando VII
es uno de los personajes de la historia de España que concita más críticas. Ha
sido atizado por la historiografía tradicionalista y la franquista, y
vituperado por la liberal y la de izquierdas. En lo personal, ha sido definido
como zafio, inmoral, vividor e hipócrita, y en lo político como traidor,
déspota y cobarde.
Cientos de
anécdotas verdaderas y falsas acompañan el relato de su vida, y ninguna es
buena. A pesar de todo, fue popular, querido por la gente, quizá debido a la
eficaz campaña de propaganda que los patriotas le hicieron en la Guerra de la
Independencia. Pero aunque no fuera por eso y la represión tuviera mucho que
ver, esa popularidad es un dato curioso. Con perspectiva, es indudable que no fue
el rey adecuado, y de esta manera lo presentaron las generaciones siguientes.
Su historial es ilustrador. Intentó negociar con Napoleón a espaldas de su
padre, en octubre de 1807, por miedo a que Godoy le sustituyera en el Trono.
Meses después, en marzo de 1808, dio un golpe de estado contra Carlos IV en
Aranjuez, utilizando para ello al populacho y al ejército. Después puso a la
Familia Real en manos de Napoleón, y ante la más mínima presión devolvió la
Corona en Bayona, no sin antes enviar un ambiguo decreto de convocatoria de
Cortes
Su retiro en
el palacio de Valençay fue tranquilo: cultivó sus pasiones privadas y alabó a
Napoleón por sus victorias sobre los españoles: llegó incluso a pedirle la mano
de una de sus sobrinas, y rechazó el plan de huída que le propuso un agente
británico, al que denunció. Firmó la paz con el corso en diciembre de 1813, y
volvió a España procurando retrasarse para pactar y engañar a los realistas...
y organizar la represión de los liberales. Ese engaño y esa represión marcaron
su campo político: ni con los tradicionalistas, que se acabaron levantando
contra él en 1826, ni con los liberales, empeñados en el pronunciamiento desde
septiembre de 1814, cuando se alzó el general Espoz y Mina. Para mí, no fue un
buen rey, ni mucho menos.
¿preferías a los franceses o estabas a favor de la
guerra de la independencia?
Aunque los
franceses traían nuevas ideas, una sociedad más justa e igualitaria después de
su revolución, no creo que tuvieran ningún derecho a invadir España. Las ansias
de conquista de Napoleón eran inconmensurables, se convirtió en un dictador.
Estoy a favor totalmente de esa guerra que nos liberó de un opresor. España,
como los demás países, debían ser libres, y elegir ellos mismos. Sé que había
muchos afrancesados y podían tener sus razones, pero la independencia es muy
importante. Aquí hubo intentos fallidos de cambiar de régimen. Aunque fuimos
lentos y un poco tarde, como casi siempre, conseguimos también esos aires de
libertad y pasar del antiguo régimen al nuevo régimen. Claramente, estoy a
favor de la guerra de Independencia, como estoy a favor de la libertad de cada
pueblo a elegir sin que se le imponga nada y menos por la fuerza de las armas.
¿Conociste a
los familiares de El Empecinado ¿Qué te contaron?
Sí, y he
estado en Castrillo varias veces, viendo la representación histórica que allí
realizan todos los años. La familia Moratinos descienden de este gran hombre,
rodeado también de leyendas varias.
Son fieles a
las ideas de su ascendiente y defienden su figura con gran entusiasmo y
sensatez. Para ellos era un verdadero héroe y un liberal convencido que luchaba
contra las injusticias y contra cualquier forma de absolutismo. Poco se conoce
de este gran hombre y ellos se proponen mostrar su vida y hechos a todo aquel
que quiera escuchar. Han tomado el testigo histórico del Empecinado, su
antepasado.
¿Crees que
la figura del Empecinado cambió la historia?
No sé si
llegó a cambiar la historia, pero ayudó a la liberación de España. Además, con
sus ideas, colaboró a que algo fuera cambiando en la forma de pensar de los
españoles de su tiempo. Y, sobre todo, fue y es un verdadero ejemplo de hombre
fiel a sus ideas y a su compromiso con la sociedad.
¿Cuál es la hazaña que más te llama la atención de El
Empecinado?
Sería
difícil elegir una sola hazaña de este valiente militar. Cada batalla con los
franceses era una verdadera hazaña. Eran muchos menos ‘guerrilleros’ , peor
armados y menos abastecidos en cualquier sentido. Solo su valentía y coraje
lograron esas victorias tan célebres y casi imposibles.
¿Por qué se hace la recreación de la batalla en
Castrillo y qué tiene de especial para atraer a la gente?
Porque allí,
en esa población está su casa, allí nació Juan Martín y vivió.
La
representación es muy real, bien interpretada. Impresiona, es todo un
espectáculo. Merece la pena verla.
¿Existía una gran rivalidad, entre el Cura Merino y el
Empecinado. Qué piensas de ella?
Rivalidad
lógica, pues el cura Merino era absolutista y el Empecinado un liberal
convencido y serio. Nunca se llevaron bien, se odiaban, sin duda.
¿Qué trabajos has hecho sobre el Empecinado?
Explicar a
mis alumnos su vida y hechos, intentando acercarme a su realidad lo más
posible. En la radio hemos entrevistado a sus descendientes. Y he hablado de su
persona y figura muchas veces, e incluso en alguna conferencia. Participé,
también, en los reportajes de la revista Argi.
Siempre se habla del Empecinado, pero ¿qué pasó con su
mujer e hijos?
Dicen que su
esposa Catalina le traicionó, pero no consta históricamente. De sus hijos nada
se supo. Seguirían una vida más o menos normal. Hoy sabemos más de sus
descendientes que de sus propios hijos.