miércoles, 27 de mayo de 2015

Editorial

EL MANIFIESTO DE LOS PERSAS:
“El deseado regresa. Fernando VII se aproxima”, clamaban los diezmados españoles tras el fin de la Guerra de la Independencia. “Ahora todo irá bien. No habrá más enfrentamientos y nuestros derechos serán restablecidos”, pensaban los héroes de la batalla, entre ellos, el Empecinado, uno de los guerrilleros que más trastocó los planes franceses. En estos momentos mis compatriotas están abordando a nuestro futuro rey. El Manifiesto de los Persas pronto le hará cambiar de opinión.
Estos progresistas se equivocan. Solo hemos expulsado a los franceses, pero sus ideas revolucionarias han corrompido nuestras mentes. No podemos permitir que la Constitución de Cádiz eche raíces. Sería la perdición de todo lo que hemos conseguido. Viviríamos en una anarquía completa. Todos debemos hacer sacrificios por el bien común.
¡Por fin! El Absolutismo está tomando forma. Hoy mi equipo ha capturado a unos cuantos exaltados que pretendían revelarse contra el régimen. Todavía no sabemos muy bien qué hacer con ellos. ¿Los matamos o los encarcelamos? Será mejor que esperemos a nuestro rey. Ahora está reunido con Juan Martín. He oído rumores sobre sus intenciones de volver a la Democracia. No sé si será ejecutado o desterrad. Ya no creo que le entreguen su título de general.
Me han llegado noticias sobre una sublevación militar dirigida por Riego en Cádiz. ¿De verdad no se dan cuenta de que lo que pretenden perjudica a nuestro país? Espero que Fernando VII no ceda. Sería el fin para todos. Voy a reunir a un pequeño ejército para acabar con este levantamiento.
¿Qué está haciendo nuestro rey? Ha aceptado la Constitución de Cádiz muy fácilmente. Se ha unido a ellos. Esto no está bien. Espero que todo sea una estratagema para lograr volver al Absolutismo desde dentro. Si no es así, tendremos que empezar a buscar un digno sucesor.
Todos los planes de Fernando VII para acabar con esta patraña están fracasando. Estoy perdiendo la fe en él. Primero no se da cuenta de las sociedades secretas que conspiraban contra él y ahora es incapaz de derrocar a Riego. Hay que buscar un plan alternativo.
Los Cien Mil Hijos de San Luis han llegado a nuestras tierras. No sé si habrá sido cosa de nuestro rey, pero está acabando con el sistema implantado. Pronto resurgirá el Antiguo Régimen. Pronto dejaremos de estar en peligro.
La purga se inicia de nuevo. Este día se recordará como el fin del Trienio Liberal. Riego ha sido ahorcado y con él todas las esperanzas de los exaltados.
¿Qué le pasa a nuestro rey? Lleva casi diez años gobernando como se le ha encomendado y ahora empieza a aflojar. Es momento de dar paso a su hermano Carlos.

Empiezo a dudar sobre todo. ¿Habré dedicado mi vida a un sistema obsoleto? Por más que luchemos, la gente se revela por sus derechos. Nunca me había parado a pensarlo. Los tiempos cambian, las personas también. Quizá sea hora de darle una oportunidad a esta transición. Después de todo, si nunca has vivido en un sistema democrático, ¿cómo sabes que no funcionará?

Entrevista

Clemente Barahona, también conocido como el Profesor Barahona está licenciado en filología española, y diplomado en Filología Inglesa y Francesa: Trabaja de profesor en el colegio Ave María de Valladolid, dando clase en Secundaria y Bachillerato de Lengua y Literatura española y de Latín. Trabaja en los medios de comunicación en El Picaporte” junto a Javier Pérez de Andrés. Durante 7 años, crítico literario en el Norte de Castilla y columnista del Diario Crítico



¿Por qué te interesaste en el Empecinado?

En primer lugar porque es un personaje bastante desconocido o mal conocido. Le hemos  puesto la etiqueta de guerrillero y nada más. Además es uno de los nuestros, de Castilla y León. Nació y vivió en Castrillo del Duero. Un campesino honrado y un amante de su patria.

¿Cuál es tu opinión sobre el Empecinado?

Un hombre valiente, gran estratega y un liberal convencido. Creo que no se le ha hecho justicia. Su papel en la Guerra de Independencia fue decisivo. La guerra de guerrillas fue un invento de este hombre. Era un hombre íntegro que se supo enfrentar a un rey nefasto y le costó por ello la vida. Un militar que ganó los máximos honores por su valentía y liderazgo. Muy querido por sus soldados. Llegó incluso a ser gobernador militar de Zamora. Amante de la Constitución y de un nuevo régimen. Se sintió, como muchos españoles de su época, traicionado por Fernando VII.
Nunca aceptó ni consintió que España estuviera dominada por los franceses. Los invasores le temían.

¿Qué piensas de Fernando VII?

Fernando VII es uno de los personajes de la historia de España que concita más críticas. Ha sido atizado por la historiografía tradicionalista y la franquista, y vituperado por la liberal y la de izquierdas. En lo personal, ha sido definido como zafio, inmoral, vividor e hipócrita, y en lo político como traidor, déspota y cobarde.
Cientos de anécdotas verdaderas y falsas acompañan el relato de su vida, y ninguna es buena. A pesar de todo, fue popular, querido por la gente, quizá debido a la eficaz campaña de propaganda que los patriotas le hicieron en la Guerra de la Independencia. Pero aunque no fuera por eso y la represión tuviera mucho que ver, esa popularidad es un dato curioso. Con perspectiva, es indudable que no fue el rey adecuado, y de esta manera lo presentaron las generaciones siguientes.

Su historial es ilustrador. Intentó negociar con Napoleón a espaldas de su padre, en octubre de 1807, por miedo a que Godoy le sustituyera en el Trono. Meses después, en marzo de 1808, dio un golpe de estado contra Carlos IV en Aranjuez, utilizando para ello al populacho y al ejército. Después puso a la Familia Real en manos de Napoleón, y ante la más mínima presión devolvió la Corona en Bayona, no sin antes enviar un ambiguo decreto de convocatoria de Cortes
Su retiro en el palacio de Valençay fue tranquilo: cultivó sus pasiones privadas y alabó a Napoleón por sus victorias sobre los españoles: llegó incluso a pedirle la mano de una de sus sobrinas, y rechazó el plan de huída que le propuso un agente británico, al que denunció. Firmó la paz con el corso en diciembre de 1813, y volvió a España procurando retrasarse para pactar y engañar a los realistas... y organizar la represión de los liberales. Ese engaño y esa represión marcaron su campo político: ni con los tradicionalistas, que se acabaron levantando contra él en 1826, ni con los liberales, empeñados en el pronunciamiento desde septiembre de 1814, cuando se alzó el general Espoz y Mina. Para mí, no fue un buen rey, ni mucho menos.



¿preferías a los franceses o estabas a favor de la guerra de la independencia?

Aunque los franceses traían nuevas ideas, una sociedad más justa e igualitaria después de su revolución, no creo que tuvieran ningún derecho a invadir España. Las ansias de conquista de Napoleón eran inconmensurables, se convirtió en un dictador. Estoy a favor totalmente de esa guerra que nos liberó de un opresor. España, como los demás países, debían ser libres, y elegir ellos mismos. Sé que había muchos afrancesados y podían tener sus razones, pero la independencia es muy importante. Aquí hubo intentos fallidos de cambiar de régimen. Aunque fuimos lentos y un poco tarde, como casi siempre, conseguimos también esos aires de libertad y pasar del antiguo régimen al nuevo régimen. Claramente, estoy a favor de la guerra de Independencia, como estoy a favor de la libertad de cada pueblo a elegir sin que se le imponga nada y menos por la fuerza de las armas.



 ¿Conociste a los familiares de El Empecinado ¿Qué te contaron?

Sí, y he estado en Castrillo varias veces, viendo la representación histórica que allí realizan todos los años. La familia Moratinos descienden de este gran hombre, rodeado también de leyendas varias.
Son fieles a las ideas de su ascendiente y defienden su figura con gran entusiasmo y sensatez. Para ellos era un verdadero héroe y un liberal convencido que luchaba contra las injusticias y contra cualquier forma de absolutismo. Poco se conoce de este gran hombre y ellos se proponen mostrar su vida y hechos a todo aquel que quiera escuchar. Han tomado el testigo histórico del Empecinado, su antepasado.
¿Crees que la figura del Empecinado cambió la historia?

No sé si llegó a cambiar la historia, pero ayudó a la liberación de España. Además, con sus ideas, colaboró a que algo fuera cambiando en la forma de pensar de los españoles de su tiempo. Y, sobre todo, fue y es un verdadero ejemplo de hombre fiel a sus ideas y a su compromiso con la sociedad.


¿Cuál es la hazaña que más te llama la atención de El Empecinado?

Sería difícil elegir una sola hazaña de este valiente militar. Cada batalla con los franceses era una verdadera hazaña. Eran muchos menos ‘guerrilleros’ , peor armados y menos abastecidos en cualquier sentido. Solo su valentía y coraje lograron esas victorias tan célebres y casi imposibles.


¿Por qué se hace la recreación de la batalla en Castrillo y qué tiene de especial para atraer a la gente?

Porque allí, en esa población está su casa, allí nació Juan Martín y vivió.
La representación es muy real, bien interpretada. Impresiona, es todo un espectáculo. Merece la pena verla.


¿Existía una gran rivalidad, entre el Cura Merino y el Empecinado. Qué piensas de ella?

Rivalidad lógica, pues el cura Merino era absolutista y el Empecinado un liberal convencido y serio. Nunca se llevaron bien, se odiaban, sin duda.


¿Qué trabajos has hecho sobre el Empecinado?
Explicar a mis alumnos su vida y hechos, intentando acercarme a su realidad lo más posible. En la radio hemos entrevistado a sus descendientes. Y he hablado de su persona y figura muchas veces, e incluso en alguna conferencia. Participé, también, en los reportajes de la revista Argi.


Siempre se habla del Empecinado, pero ¿qué pasó con su mujer e hijos?


Dicen que su esposa Catalina le traicionó, pero no consta históricamente. De sus hijos nada se supo. Seguirían una vida más o menos normal. Hoy sabemos más de sus descendientes que de sus propios hijos.