Editorial

EL MANIFIESTO DE LOS PERSAS

“El deseado regresa. Fernando VII se aproxima”, clamaban los diezmados españoles tras el fin de la Guerra de la Independencia. “Ahora todo irá bien. No habrá más enfrentamientos y nuestros derechos serán restablecidos”, pensaban los héroes de la batalla, entre ellos, el Empecinado, uno de los guerrilleros que más trastocó los planes franceses. Qué ilusos son, en estos momentos mis compatriotas están abordando a nuestro futuro rey. El Manifiesto de los Persas pronto le hará cambiar de opinión.
Estos progresistas se equivocan. No se dan cuenta de que solo hemos expulsado a los franceses, pero sus ideas revolucionarias han corrompido nuestras mentes. No podemos permitir que la Constitución de Cádiz eche raíces. Sería la perdición de todo lo que hemos conseguido. Viviríamos en una anarquía completa. Todos debemos hacer sacrificios por el bien común.
¡Por fin! El Absolutismo está tomando forma. Hoy mi equipo ha capturado a unos cuantos exaltados que pretendían revelarse contra el régimen. Todavía no sabemos muy bien qué hacer con ellos. ¿Los matamos o los encarcelamos? Será mejor que esperemos a nuestro rey. Ahora está reunido con Juan Martín. He oído rumores sobre sus intenciones de volver a la Democracia. No sé si será ejecutado o desterrado porque ya no creo que le entreguen su título de general.
Me han llegado noticias sobre una sublevación militar dirigida por Riego en Cádiz. ¿De verdad no se dan cuenta de que lo que pretenden perjudica a nuestro país? Espero que Fernando VII no ceda. Sería el fin para todos. Voy a reunir a un pequeño ejército para acabar con este levantamiento.
¿Qué está haciendo nuestro rey? Ha aceptado la Constitución de Cádiz muy fácilmente. Se ha unido a ellos. Esto no está bien. Espero que todo sea una estratagema para lograr volver al Absolutismo desde dentro. Si no es así, tendremos que empezar a buscar un digno sucesor.
Todos los planes de Fernando VII para acabar con esta patraña están fracasando. Estoy perdiendo la fe en él. Primero no se da cuenta de las sociedades secretas que conspiraban contra él y ahora es incapaz de derrocar a Riego. Hay que buscar un plan alternativo.
Los Cien Mil Hijos de San Luis han llegado a nuestras tierras. No sé si habrá sido cosa de nuestro rey, pero está acabando con el sistema implantado. Pronto resurgirá el Antiguo Régimen. Pronto dejaremos de estar en peligro.
La purga se inicia de nuevo. Este día se recordará como el fin del Trienio Liberal. Riego ha sido ahorcado y con él todas las esperanzas de los exaltados.
¿Qué le pasa a nuestro rey? Lleva casi diez años gobernando como se le ha encomendado y ahora empieza a aflojar. Es momento de dar paso a su hermano Carlos.

Empiezo a dudar sobre todo. ¿Habré dedicado mi vida a un sistema obsoleto? Por más que luchemos, la gente se revela por sus derechos. Nunca me había parado a pensarlo. Los tiempos cambian, las personas también. Quizá sea hora de darle una oportunidad a esta transición. Después de todo, si nunca has vivido en un sistema democrático, ¿cómo sabes que no funcionará?

No hay comentarios:

Publicar un comentario